Vulnerabilidad

La Argentina ha dado, nuevamente, muestras de una debilidad alarmante. Siete gauchos, un par de de bidones de queroseno y varias cajitas de fósforos alcanzaron para colapsar tierra, aire y agua de nuestra querida patria.
VÃas de comunicación cerradas, vuelos suspendidos, terminales de ómnibus y puertos fuera de servicio. La clase media porteña ha visto -una vez más- alterada su “way of life”. Los medios de comunicación, al servicio de la comunidad, envÃan helicópteros y cronistas a las zonas afectadas. La desesperación crece, sólo el viento traerá esperanza.
Primero el lock-out y luego el humo. La pampa ha decidido que es momento de ahorcar a la Cabeza de Goliat. Nos desabastecen para luego sacarnos como abejas de nuestra bellÃsima ciudad.
Miradas conspirativas descreen de la casualidad. El humo llega a Buenos Aires momentos después de que Guillermo Moreno ingresara a la mesa de negociación con las entidades rurales.
De ser asÃ, la medida ha sido, por lo menos, excesiva. No era necesario ahumar a miles de personas, gente bien, para que el gobierno retirara al cuestionado funcionario de las negociaciones.
El paÃs, insisto, ha dado al mundo muestras de una vulnerabilidad preocupante.








