Carta a Eolo

Dijo ayer Miguel Lifschitz, intendente de Rosario: “Parece que el humo tiene que llegar a Capital Federal para que se encuentre solución al problema”.
PodrÃamos estar deseando lluvia. Pero nosotros, porteños de ley, deseamos viento. Viento que se lleve el humo a otra parte. Da igual cuál sea.
A propósito de esto, es curioso que los conflictos que ocuparon las primeras planas este último tiempo hayan sido protagonizados por sustantivos comunes o genéricos. Primero “el campo”, ahora “el humo”. Para Artemio L. esto se debe a que: “el mar” es más autocrÃtico y acepta mejor sus limitaciones.
Falta chequear el nivel de conflicto con “el rÃo” y “la montaña” para saber cuando, finalmente, podremos vivir en paz.








